1.- DETECTE A SUS CLIENTES NATURALES. Defina qué es lo que se vende y cuál es el valor de su producto o servicio. Así podrá conocer a sus compradores e identificar el segmento virgen al que le puede vender.
2.- LOCALICE A LOS CLIENTES POTENCIALES. Identifique su segmento. Realice investigación de mercado de forma permanente y escuche a su posible cliente para entender lo que desea.
3.- CONOZCA NUEVOS NICHOS. Sea flexible y amplíe su panorama para voltear a ver a sus "no clientes". ¿Quiénes son aquellos que no le comprarían? Detecte sus hábitos y costumbres. Recuerde: a distintos nichos, productos diferentes.
4.- RENUEVE SU OFERTA. El secreto está en el producto. Si su promesa de venta no funciona con sus clientes ¿cómo atraer a quienes no lo son? Cambie. Mejore su oferta y diseñe productos acorde a las necesidades de otros clientes.
5.- INNOVE SIEMPRE. Sea diferente. La innovación no sólo está en el producto sino en sus matices, servicios y canales de distribución. Determine qué valor agregado puede ofrecer.
6.- ROMPA ESQUEMAS. Atrévase a diversificarse. Olvídese de hacer negocios de forma lineal. Recuerde que la gente es el mercado, y el mercado es cambiante.
7.- RECUPERE CLIENTES INSATISFECHOS. Sus "no clientes" pueden darle una segunda oportunidad. Remedie el daño ajustando sus procesos de producción, calidad y servicio.
8.- DEFINA SU ESTRATEGIA. Planear es fundamental. Trace metas, tiempos y pasos a seguir para alcanzar sus objetivos. No olvide que la mercadotecnia es la parte inteligente de las ventas, recurra a ella.
9.- TRABAJE EN EQUIPO. La labor de ventas es común. Comparta con toda la empresa sus estrategias y comprometa al equipo para asumir el reto de ampliar la cartera de clientes.
10.- COMUNIQUE. Difunda su nueva oferta dentro y fuera de la empresa. El objetivo es darla a conocer a sus "no clientes". Sus herramientas son: promoción, publicidad, fuerza de ventas y relaciones públicas.
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